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Volumen 6, Número 77, julio 27 de 2006

Resultados electorales alterados

El virus-ife


Sospechas documentadas

Algunos expertos han dicho, después de las elecciones del 2 de julio, que el Instituto Federal Electoral (IFE) habría manipulado los datos de entrada de la votación; otros han declarado sobre la posibilidad de que el IFE haya “sembrado” un software para alterar los resultados. Diversos científicos han dado a conocer múltiples dudas respecto al comportamiento estadístico de los resultados a favor de Calderón y Andrés Manuel López Obrador, contendientes de los partidos PAN y PRD respectivamente.

Una observación concierne a la tendencia gráfica del conteo de actas en los 300 distritos. El conteo empieza con una ventaja de Obrador misma que, conforme avanza el conteo, disminuye consistentemente mientras el conteo por Calderón aumenta sucesivamente. Se forman dos curvas, una es espejo de la otra. Mientras más avanza el conteo, más disminuye para Obrador e, inversamente, aumenta para Calderón. Después del conteo de más del 94% de actas, se produce un cruce de las curvas y, hacia el final, Calderón rebasa a Obrador quien sigue descendiendo.

Este comportamiento de las gráficas no es casual, corresponde a los datos generados por el programa de cómputo utilizado por el IFE. Los investigadores han señalado manipulación en los datos de entrada. Eso es parcialmente cierto, en multitud de casillas (40 mil según el PRD) existen inconsistencias aritméticas. Se trata de ciertos detalles numéricos pequeños aunque, por ser tan cuantiosos, pudieran tener mayor importancia. Pero el problema no está en los Datos de Entrada sino en el Procesamiento de esos datos. ¿Quién tiene el código fuente? preguntamos oportunamente (ver energía75). Nadie contestó ni siquiera se interesó, salvo las mafias poseedoras de ese programa al que habían alterado deliberadamente.



Conteo de actas en los 300 distritos electorales. De acuerdo a los datos del IFE, transmitidos por la agencia de noticias Notimex y otros difusores autorizados, conforme avanzaba el conteo López Obrador bajaba más y más y Calderón subía más y más produciendo una grafica con un comportamiento simétrico. Al final, después de más del 94% de actas contadas, Calderón superó a Obrador con una diferencia menor al 1%. Tal comportamiento es posible pero no es real sino simulado.

La operación del PREP

Los Datos de Entrada son aquellos producidos durante la votación, es decir, el conjunto de datos que corresponden a 130 mil casillas en 300 distritos electorales. Allí se indican los votos obtenidos por cada partido contendiente: PAN, PRD, PRI, PAN-AL y Alternativa, más los números correspondientes a los Candidatos Independientes y a los Votos Anulados. En cada Distrito Electoral, los votos por cada contendiente son la suma de los recibidos en las casillas que integran al Distrito en cuestión. Los datos totales, a nivel nacional, resultan de sumar los votos obtenidos en cada uno de los 300 distritos.

Salvo casos de inconsistencia numérica, en cada casilla se contaron los votos en presencia de los funcionarios electorales y los representantes de los partidos políticos. En aquellos casos, donde los partidos no tuvieron representantes de casilla es más fácil que ocurran “inconsistencias”. Sin embargo, los datos de Entrada, derivados de las casillas y distritos, pueden verificarse.

El acopio de actas de las casillas se hace por el Centro de Acopio y Transmisión de Datos (CEDAT) que clasifica y ordena las actas. Los datos se ingresan electrónicamente a las terminales de computadora y la información capturada se trasmite desde los CEDAT hasta el Centro Nacional de Recepción de Resultados del Programa de Resultados Electorales Preliminares (CENAPREP) que se encuentra en la ciudad de México. Después de que los datos ingresan a la base de datos del CENAPREP, éste emite un acuse de recibo al correspondiente CEDAT y éstos verifican que los datos del recibo coincidan con el acta.

El procesamiento de la información lo realiza el CENAPREP y los resultados se difunden a través de pantallas y computadoras, vía Internet e intranet.

En 2005, el IFE constituyó un Comité Técnico Asesor del PREP cuyas funciones, entre otras, incluyen “Apoyar y asesorar en la coordinación del desarrollo y la adquisición de los programas de cómputo necesarios para los procesos de captura, validación, transmisión, recepción, consolidación y difusión de los resultados electorales preliminares de las elecciones federales, en el marco de la política informática institucional;...”. Este comité está en funciones del 15 de enero al 15 de agosto de 2006.

El comité participa en actividades para el proceso de captura, medidas de seguridad y difusión de los resultados. Esto es, se trata de funciones de asesoría para la aplicación y operación del PREP.

Son miembros de este Comité: Adolfo Guzmán Arenas, experto en desarrollo de software y sistemas, investigador del Centro de Investigación en Computación del Instituto Politécnico Nacional (IPN); Alejandro Pisanty Baruch, experto en comunicación organizacional, redes y difusión, director General de Servicios de Cómputo Académico (DGSCA) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM); Carlos Fernando José Jaimes Pastrana, director de la Escuela de Tecnologías de Información y Electrónica del Instituto Tecnológico de Monterrey (ITESM), campus Monterrey; Judith Zubieta García, investigadora del Instituto de Investigaciones Sociales de la UNAM; y, Salma Leticia Jalife Villalón, coordinadora de la Corporación Universitaria para el Desarrollo de Internet (CUDI).

Resulta extraño que contando con tales expertos, el IFE haya delgado en el coordinador de la Unidad de Servicios de Informática del IFE, René Miranda, la explicación de tan flagrantes fallas. Como responsable del PREP, Miranda se dedicó a repetir ante los medios la versión oficial del IFE, en vez de explicar la situación técnica.

La CAPTURA de datos “bien”, el PROCESAMIENTO mal

El control FORMAL de los resultados electorales estuvo a cargo del IFE pero, las decisiones no. Se ha dicho que la elección estuvo en manos de más de 1 millón de ciudadanos en las casillas, que allí mismo se contó y, luego, en cada distrito se volvió a contar cotejando las actas de las casillas. Después, los resultados en cada distrito, correspondientes a todas y cada una de las casillas, fueron capturados e ingresados al sistema de cómputo. El proceso fue muy limpio, han repetido el gobierno y los medios.

Todo esto pudiera estar “bien”, independientemente de inconsistencias aritméticas. Es decir, hasta el ingreso de los DATOS de ENTRADA, el proceso pudiera ser “impecable”. Sin embargo, eso, NO es todo. Después, sigue la importantísima fase del PROCESAMIENTO de los datos y, allí, SÍ hay problema.

El problema consiste en que, los Datos de Entrada NO coinciden con los Datos de Salida. La razón es simple: están desviados, checan pero no cuadran, o bien, cuadran pero no checan. De allí el comportamiento estadístico errático. En los resultados anunciados por el PREP, el 3 de julio, se observó una diferencia de 3 millones 549 mil votos inexistentes, las simples sumas entre el total de participantes y los resultados derivados de la votación obtenida por los contendientes NO coincide (ver energía76 suplemento). Después, el IFE hizo un “rearreglo” e informó de una diferencia menor; el rearreglo consistió en distribuir aproximadamente 2 millones entre los diversos contendientes manteniendo la misma tendencia final; aún así los resultados NO checan.

Después, cuando se realizó el conteo de actas en los 300 distritos, los resultados totales fueron diferentes al PREP pero manteniendo la misma tendencia, es decir, dando ganador a Calderón por una diferencia menor al 1%. Al revisar las anomalías en las diferentes casillas impugnadas (más de 40 mil), el PRD y algunos investigadores encuentran que hay un faltante de más de 1 millón de votos que no están respaldados por boletas, es decir, existen más votos que boletas electorales.

Programa fuente alterado

Las evidencias empíricas constatan lo que hemos señalado, estamos ante un fraude electoral computacional. Este no fue producido ni en la captura de datos, ni en la operación del programa ni en la difusión de los resultados. El fraude se planeó y diseño previamente y al margen del proceso electoral; ocurrió al momento de elaborarse el programa de cómputo. Para ello se introdujo un algoritmo modificado, es decir, el programa funcionó con un algoritmo, diferente al normal y correcto, que fue modificado.

Inicialmente, el IFE ofreció un primer dato, no comprobado porque jamás fue verificado, indicando el total de mexicanos con derecho al voto, se anunció un Padrón Electoral (P) de 71 millones 350 mil. Después, los pasos que pudieron llevar a la modificación del algoritmo y que produjeron resultados alterados incluyeron:

1- La definición a priori del total (T) de votantes esperados. El IFE, antes de empezar las votaciones, anunció a priori que la participación sería del 60%. Al final, se reporto que fue del 58.9%, es decir, aproximadamente 42 millones de mexicanos.

2- Antes de iniciarse la jornada de votación del 2 de julio, las encuestas promovidas por el PAN y de más mafias hicieron públicos sus planes. Hasta marzo, prácticamente todas las encuestas ubicaban a Obrador con 10 puntos arriba de Calderón pero el panorama cambió súbitamente, sin ninguna explicación. A principios de abril, la encuesta del Grupo de Economistas Asociados (GEA) de Reyes Heroles otorgaba 36% a Calderón y 34% a Obrador. A fines de abril la consulta Mitofsky, patrocinada por Televisa, declaró que las preferencias eran: 35% para Calderón y 34% para López Obrador. Estos datos, basados en encuestas falsas, fueron inventados pero se trata de datos clave.
Los datos hechos públicos por las falsas encuestas fueron introducidos en el programa fuente alterado para ajustar los resultados finales de cada contendiente a los valores previamente decididos por las mafias. Así, al final, los datos del PREP indicaron: 36.38% para Calderón y 35.34% para Obrador; el Conteo de Actas indicó 35.89% para Calderón y 35.31 para Obrador. Luego, se introdujo al programa alterado la asignación de 5% de los votos para el PAN-AL y 2% para Alternativa; también se incluyó la parte correspondiente a los Candidatos Independientes y a los Votos Anulados; la diferencia porcentual (21.57%) se otorgó al PRI. Todos estos datos NO son ciertos fueron manipulados.
Con los porcentajes “ajustados” y el total “supuesto” de votantes el IFE dio a conocer el número de votos para cada contendiente. Son datos irreales.

3- Con el total “supuesto” y los porcentajes “ajustados” se realizó un ajuste mayor. Los votos por cada contendiente, deben corresponder al total de votos sumados en todas y cada una de las 130 mil casillas, de manera que los datos de entrada coincidan con los datos de salida. Pero no fue así. Para hacer este nuevo “ajuste” se introdujo un factor a sumar en cada casilla. Este factor resultaría de la diferencia entre los votos totales (ajustados) de cada contendiente menos la suma de votos (reales) obtenidos en el total de casillas; esta diferencia, después, se dividiría entre el total de las 130 mil casillas para dar un factor de distribución que se adicionaría al conteo de cada casilla. De esta manera, se produciría un algoritmo modificado que haría coincidir los resultados del IFE y de las encuestas.

Votos virtuales inventados

El algoritmo modificado es un programa. En este sentido se parece a un virus que es, también, un programa. El algoritmo modificado, o virus-ife, altera los resultados, igual que un virus. Sin embargo, en estricto sentido el programa fuente modificado no es un virus, sino un programa de cómputo alterado para producir los resultados previamente determinados. La formulación del algoritmo modificado es posible y la ejecución del programa resulta impecable, la alteración de los resultados es aparentemente invisible y difícil de detectar, peor aún de comprobar.

Sin embargo, el fraude realizado por las mafias comandadas por Aznar, operadas por Sola y Morris, Oracle e Hildebrando y otras, utilizando al IFE, resultó muy burdo. En una simple inspección, el resultado de existir más votos que boletas electorales, es decir, votos que no están respaldados por boletas, es una muestra de que el programa de cómputo fue alterado. Esa diferencia fue producida por el factor de distribución que “ajustó” los valores en las casillas a los valores finales previamente definidos y anunciados por las encuestas falsas.

Por supuesto, el fraude electoral computacional recientemente realizado en México constituye una seria ofensa a los mexicanos, votantes y no votantes. El fraude NO lo originaron ni operaron los votantes ni los funcionarios de casilla, ni los representantes de los partidos contendientes. Eso era antes, con los métodos antiguos y pedestres; esta vez el fraude fue preparado y operado a la distancia del proceso, antes del mismo y por grupos “aparentemente” ajenos al propio IFE. Este es el resultado de una política errónea del gobierno federal al poner el proceso electoral en manos de las transnacionales, el IFE con todos sus “expertos” ha sido incapaz de desarrollar su propio software deviniendo tan solo en simple instrumento al servicio de las mafias.



Millones de mexicanos en las calles de la capital mexicana. Las movilizaciones ciudadanas del 8 y 16 de julio son las más importantes de los tiempos recientes.

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