Volumen 15, Número 322, octubre 20 de 2015
 


Peña destruye y saquea a Pemex



Se publicita, engañosamente, la participación al Estado ofrecida por las transnacionales, 76% en promedio de su utilidad operativa. De Pemex recibe más del 100%. Se omite la carga fiscal desigual. Para 2016, Pemex sólo podrá deducir 5.54 dólares por barril producido. En cambio, los contratistas podrían recuperar costos hasta por 30 dólares por barril (60 por ciento del valor de la producción). Las utilidades que recibirá el Estado son menores a las que entrega Pemex. Solo en el segundo trimestre de 2015, Pemex "pagó" al erario, por impuestos y derechos, el 181.3% de su rendimiento operativo. El saqueo es inaudito.
El nuevo logo, logro de Peña Nieto


Quebrar a Pemex, objetivo de Peña

Pemex NO es lo que era, apenas hace 1 año. Luego de 76 años de representar a la INDUSTRIA petrolera nacionalizada, pasó a ser una simple EMPRESA. En el primer caso, era la encargada en exclusiva de realizar TODO el proceso de trabajo con los hidrocarburos; en el segundo, pasó a realizar solo fragmentos, NADA en exclusividad. El cambio de propiedad, impuesto por la reforma energética de Peña Nieto, modificó radical y regresivamente la situación operativa de Pemex.

Ahora, ya NO HAY exclusividad del Estado en la materia, sino solo "rectoría", la cual es declarativa. Lo real es la posesión de la propiedad y operación por parte de las transnacionales, en TODO el proceso de trabajo.

Este cambio regresivo en el régimen de propiedad empezó con los contratos de EXTRACCIÓN de hidrocarburos en las aguas superficiales y someras del sureste mexicano, a cargo de transnacionales y socios.

En ningún caso hay NINGUNA cacareada tecnología, que Peña, Videgaray y otros dijeron no tenía Pemex. Tampoco hay ninguna experiencia, entre los ganadores están empresas como Petrobal, de reciente formación (menos de 1 año). Las inversiones comprometidas son INFIMAS. 1 mil millones de dólares, frente al volumen total de ventas o al rendimiento operativo de Pemex, es apenas simbólico, casi nada.

Mucho peor, esas "inversiones" NO son productivas sino para gastos de las corporaciones, las que EXTRAERAN el petróleo descubierto y certificado por Pemex, misma que fue excluida por el gobierno y no participó en la Ronda 1.

Eso sí, la carga fiscal a Pemex es mucho mayor que a las transnacionales. Estas pueden deducir hasta el 60% del valor de la producción, Pemex apenas el 11%.

Lo que las corporaciones compartan de utilidades con el Estado NUNCA podrán compararse con las de Pemex. De esta, el erario público recibe cuantiosas cifras, mismas que NO aporta NINGUNA transnacional en el mundo.

Pemex aporta más del 100% de ganancias

En informe a los inversionistas extranjeros, del 8 de septiembre de 2015, Pemex dijo que, de 2009 a 2014, los impuestos y derechos han representado el 118% de rendimiento de operación y 129% del rendimiento antes de impuestos y derechos. En los últimos 12 meses, los impuestos y derechos representaron el 141% del rendimiento de operación y 33 veces el rendimiento antes de impuestos y derechos.

Durante el segundo trimestre de 2015, Pemex entregará el 181.3% de su rendimiento operativo. Esto es verdaderamente absurdo, por criminal. Pemex sigue siendo la petrolera MAS RENTABLE del mundo. Sin embargo, NO EXISTE en el mundo ninguna transnacional que sea tan saqueada por el gobierno.

Tampoco puede existir ninguna así, antes quebraría. Eso es lo que promueve Peña, la quiebra próxima de Pemex, actualmente, endeudada en extremo, deteriorada presupuestalmente, con funciones fragmentadas y reducidas, pésimamente administrada y corroída por la corrupción administrativa y sindical.

Pero Pemex entrega al gobierno MUCHO MÁS del 100% de lo que gana y, mientras más gana, más le quitan.

Este saqueo no es de ahora, pero con Peña Nieto, desnacionalizador de las industrias energéticas de México, la situación ha llegado a niveles inauditos.

¿Cómo poner un alto a esta situación contraria al interés de la nación? Solo mediante la acción organizada y conciente de los trabajadores y pueblo de México. Lo primero quiere decir, con una organización social y política estructurada y entrelazada en todo el país; lo segundo, es la lucha programática y con independencia de clase. El voluntarismo electorero NO es suficiente.

Lo fundamental y primario es la FUERZA DE LA ENERGIA, la voluntad política y dinámica vital conciente. Esto, de momento, NO existe en la mayoría de la población. Los trabajadores, en todos los sectores, se resisten a la desenajenación, siguen asumiendo una conciencia enajenada en manos del charrismo sindical corporativizado al Estado.

Los mexicanos con posibilidades prefieren dormitar encerrados en seis paredes y debajo de la cama. Los intelectualosos son inútiles. Los medios, súper mayoritariamente, prefieren el periodismo mercenario, los investigadores aburguesados hace tiempo que renunciaron a sus deberes de clase, los políticos son parte de la contrainsurgencia interna patrocinada por el imperio.

Quedamos pocos, sin elevada jerarquía, pero con gran significación política. Para los mexicanos concientes es nuestro llamado. Organicémonos para rescatar a México de las garras del imperialismo, extirpar al charrismo sindical y volver a nacionalizar a las industrias petrolera, petroquímica, eléctrica y de telecomunicaciones.

Lo que está haciendo Peña Nieto y demás politiquillos, lobotomizados y disfuncionales, raya en la barbarie. Su reforma es un fiasco.

En vez de seguir callados, los trabajadores del sector debemos defender a Pemex antes de que sea tarde. De lo contrario, antes de que se acabe el petróleo en el mundo, Pemex podría no existir, será destruida por el gobierno.

Ventajas para las transnacionales

Israel Rodríguez publicó una nota en La Jornada, señalando la desigualdad del caso.

"El régimen fiscal aplicado a los contratos de explotación petrolera otorgan a las empresas particulares una recuperación de costos de hasta cinco veces más a la permitida a Petróleos de Mexicanos (Pemex), lo que implica un tratamiento desigual a la empresa productiva del Estado que le origina pérdidas recurrentes (Rodríguez I., en La Jornada, p.20, 4 octubre 2015).

"Pese a que las empresas y consorcios ganadores de la segunda licitación de la ronda uno para la explotación petrolera en aguas someras del Golfo de México entregaron propuestas competitivas para otorgar al Estado una participación en la utilidad operativa en promedio de 76 por ciento, es menor a la que Pemex entrega a las finanzas públicas vía impuestos y derechos, los cuales superan por mucho ciento por ciento de sus ganancias, según lo estipula el actual régimen fiscal al que es sometida la empresa productiva del Estado.

"Adicionalmente, los contratistas tributarán a través de la cuota contractual para la fase exploratoria, los ingresos por el pago de regalías, el impuesto por las actividades de extracción de hidrocarburos y el impuesto sobre la renta. Según todos estos elementos, el Estado recibirá entre 82 y 90 por ciento del valor de la utilidad de los proyectos.

"Adicionalmente, el contrato contiene un esquema fiscal progresivo en caso de presentarse un alza en los precios de los hidrocarburos o de que se descubran volúmenes superiores a los previstos.

"Sin embargo, el régimen fiscal aplicado a Pemex es muy oneroso y poco equitativo respecto del que se aplica a los nuevos jugadores privados de la industria petrolera".

Para Pemex 11% de deducciones, para transnacionales 60%

Rodríguez muestra que, de acuerdo a lo establecido por la legislación energética secundaria privatizadora y los términos de las licitaciones de contratos, la desigualdad con Pemex puede expresarse con números.

Las transnacionales podrán deducir hasta 60% del valor de la producción, en estos momentos al menos 30 dólares; en cambio, Pemex solo lo hará con el 11%, máximo 12%, lo que representa alrededor de 5 veces menos.

Las ventajas de las transnacionales son evidentes porque estas EXTRAERAN petróleo de reservas probadas, a un costo de extracción de 7.91 dólares por barril, según información reciente de Pemex a las propias transnacionales. Esto, de entrada, representa una ganancia de más de 40 dólares por barril, a los actuales petroprecios.

Aún así, Pemex fue excluida deliberadamente por el gobierno de estas licitaciones. Pemex tiene la mayor experiencia del mundo en aguas someras, descubrió y certificó las reservas en esta zona, próxima a Cantarell y Ku-Maloob-Zaap, realiza inversiones superiores, gana más que cualquier petrolera, es la más rentable del mundo y aporta al Estado un nivel de financiamiento excesivo. En el segundo trimestre del año, por concepto de impuestos, derechos y aprovechamientos entregó a Hacienda el 181% de su rendimiento operativo.

No obstante, el objetivo enfermizo de Peña, Videgaray, Beltrones y Coldwell es destruir a Pemex. Es algo verdaderamente ridículo. ¿Qué habrá a cambio, aparte de la riqueza desmedida otorgada a los traidores? Penuria para el pueblo de México en su conjunto, más precariedad y pobreza, pérdida del patrimonio energético de la nación, sometimiento pleno al capital, carencia de independencia, de identidad y de dignidad.

Saqueo inaudito

"Para 2016, conforme a lo aprobado el año pasado, el límite de deducción para Pemex apenas se eleva a 11.075 por ciento del valor de la producción. Pero si se considera el precio promedio de 50 dólares por barril, con que se construyó el mismo paquete económico, Pemex sólo podría deducir 5.54 dólares por barril producido. En cambio, los contratistas podrían recuperar costos hasta por 30 dólares por barril (60 por ciento del valor de la producción), conforme con las bases de licitación de los contratos.

"La gran carga fiscal a la que es sometida Pemex es lo que ha propiciado que la compañía presente recurrentes mermas. Sólo en el segundo trimestre de 2015 la pérdida neta de Pemex fue de 84 mil 600 millones de pesos, compuesta principalmente por un rendimiento de operación de 53 mil 900 millones de pesos; intereses a cargos netos de 14 mil 500 millones; rendimiento por derivados financieros de mil 300 millones; pérdidas cambiarias por 28 mil 700 millones e impuestos y derechos por 97 mil 800 millones de pesos.

"Durante el segundo trimestre de 2015, el pago de impuestos y derechos representó 181.3 por ciento del rendimiento de operación, en comparación con 124.4 por ciento del mismo periodo de 2014".

¿Se podría poner peor? Sí, de continuar mirando en silencio y en la pasividad. Peña, Videgaray y Beltrones, son enemigos de Pemex.


Ref.: 2015, elektron 15 (274) 1-3, 4 octubre 2015, FTE de México.

¡Abajo la política petrolera oficial!






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