Volumen 15, Número 303, febrero 28 de 2015
 


Recorte a Pemex afecta a la nación



Es la consecuencia de la política energética oficial lesiva a la nación viviente. Primero la desnacionalización energética, luego la privatización generalizada, la reducción de Pemex a empresa y, ahora, el recorte presupuestal. Al mismo tiempo, persiste el contratismo, la corrupción y el charrismo. La burocracia en turno hace demagogia barata, todo minimiza e incumplirá. Por lo pronto, la austeridad en Pemex representará cancelar inversiones productivas, aumentar el endeudamiento, despedir trabajadores y afectar más a las finanzas públicas, exactamente, lo contrario de lo que dice el gobierno.


La política petrolera oficial es obsoleta, basada en la exportación de materias primas, el saqueo financiero y la entrega al capital privado


Consecuencias nefastas para la nación

Los Estados Unidos se embarcaron en la explotación de recursos no convencionales de hidrocarburos (shale). De momento, aumentaron su producción de 6 a 11 millones de barriles diarios. Pero, al mismo tiempo consumen 18 millones de barriles por día. Esto los hace altamente dependientes de las importaciones. Más aún, el shale era rentable con altos precios pero no lo será con la baja actual.

La burbuja especulativa del shale está reventando, como lo dijo el FTE de México. Ahora lo dice el propio presidente de la petrolera transnacional francesa Total.

No obstante, el gobierno de Peña y asesores sigue necio en la explotación de lutitas, al grado de haber apostado en una falsa bonanza que lo llevó a reformar regresivamente la Constitución para desnacionalizar a las industrias energéticas. El objetivo era aumentar las plataformas de producción y exportación de crudo.

Eso también está en entredicho. Con la baja en los petroprecios, el gobierno ha optado por más austeridad, más endeudamiento y más recorte presupuestal, la misma receta que ha aplicado en más de tres décadas anteriores, según recomendaciones del Fondo Monetario Internacional (FMI).

Para la burocracia en turno de Pemex, encabezada por Emilio Lozoya, economista del ITAM, nada afectará a Pemex, al contrario. Este sujeto dice que, con el recorte, la empresa podrá operar con una situación financiera más equilibrada por lo que resta del año y fortalecer su posición financiera”. El individuo vive en fantasilandia. Será, precisamente, al revés.

En su demagogia barata, Lozoya habla de “minimizar” los impactos y efectos de todo, en producción de crudo, refinación del mismo, restitución de reservas, en fin, Eso dice, y al mismo tiempo afirma, contradictoriamente, que el recorte será en los proyectos de inversión, principalmente, en la refinación de petróleo crudo y el transporte de petrolíferos por ductos. Esto afectará la operación normal de la empresa. También asegura que el recorte permitirá un menor endeudamiento y, en apenas dos meses, este es creciente.

Tan es así que habrá despido de trabajadores, reduciendo más aún la ya de por sí reducida materia de trabajo, debida a la sustracción de funciones promovida por la reforma energética de Peña. A la fecha, Pemex ya casi no realiza actividades por administración directa, casi todo lo hace a través de contratistas, nacionales y extranjeros. Aún así, el recorte será severo y afectará las finanzas de la empresa y del gobierno.

Eso es inocultable. Con los bajos precios del crudo de exportación, los ingresos de Pemex serán menores. La misma burocracia lo indica aunque lo niega. En 2014 el precio promedio de la mezcla mexicana fue de 86 dólares; por barril. Lozoya, como Videgaray insisten, sin explicación, en las “coberturas” a un precio de 76 dólares. Pero los diputados acordaron un precio de referencia para 2015 de 79 dólares el barril y, en estos momentos, está en 49 dólares.

Como están las cosas es previsible que los ingresos de Pemex serán menores que el año anterior. Ya en 2014 hubo una merma de 95 mil millones de pesos respecto a 2013. Con los recientes recortes y mayores deudas contraídas, el gobierno no solo sigue saqueando a Pemex sino destruyendo aceleradamente a la “gallina de los huevos de oro”. En estas condiciones, las aportaciones de Pemex al erario público seguirán siendo cuantiosas pero menores y no por mucho tiempo.

Lozoya y el gobierno niegan sus fechorías. El mismo Centro de Estudios de las Finanzas Públicas, de la Cámara de Diputados, los desmiente. Habrá una caída en Pemex de los ingresos propios, el crecimiento económico será menor, habrá una disminución en los ingresos tributarios, aumentará el endeudamiento y la devaluación monetaria.

Estos son, además, los primeros recortes, no se excluyen otros durante el año. Y, ¿cómo minimizarlos, siguiendo la misma política económica nefasta? Con esa política oficial no hay salida sino mayor agravamiento de la crisis. Peor aún si no hay una recuperación pronta de los petroprecios, así sea parcialmente, como creen algunos optimistas, como los ejecutivos de la mayor petrolera rusa Rosneft, quienes piden al mercado capitalista que se porte bien y no siga distorsionado.

Aún si aumentaran los precios del petróleo, el problema fundamental en México es la política económica, petrolizada en exceso y orientada solo a la exportación de materias primas, como se ha hecho desde la colonia española.

Caída de precios golpeará a shale

El presidente ejecutivo de la petrolera francesa Total dijo que Estados Unidos no alcanzará su objetivo de independencia energética debido a que la caída de los precios del crudo golpeará a los productores de esquisto de ese país (en Cubadebate, 13 febrero 2015).

“No es cierto que Estados Unidos será independiente en petróleo, ellos siguen importando”, dijo el presidente ejecutivo de Total, Patrick Pouyanne, el viernes en una entrevista con la cadena de televisión CNBC.

“Sí, la producción en Estados Unidos ha aumentado desde 6 millones a 11 millones de barriles (por día), pero Estados Unidos consume 18 millones de barriles y parte de ese petróleo está viniendo desde Oriente Medio”, agregó, según una transcripción distribuida por CNBC.

Estados Unidos ha gozado de un resurgimiento en la producción de petróleo y gas en los últimos años debido a que los mayores precios del crudo y la innovación tecnológica impulsaron las inversiones en formaciones de esquisto de alto costo en estados como Dakota del Norte y Texas.

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, dijo en septiembre de 2014 que la independencia energética estaba “más cerca de lo que ha estado en décadas”.

Pouyanne dijo que el rápido declive en el número de plataformas de perforación petrolera en Estados Unidos, que esta semana pasada cayó a su nivel más bajo desde agosto de 2011, era una señal de que la producción estadounidense se ajustará rápidamente a los precios más bajos.

La debilidad de los precios del petróleo, que han bajado a menos de la mitad desde junio de 2014, también tendrá un impacto particular en productores de petróleo y gas, afirmó.

“La mayoría de estos desarrollos de esquisto se basaron en grandes préstamos”, comentó.

“Creo que es como una burbuja que está explotando, tendrá un impacto”, agregó.

Total, la segunda mayor petrolera de Europa, anotó una amortización de 6,500 millones de dólares en el cuarto trimestre de 2014, principalmente por sus proyectos en América del Norte.

Sin embargo, la caída de los precios del petróleo es una gran noticia para los consumidores de Estados Unidos, dijo Pouyanne.

“Los inversores estadounidenses en petróleo y gas no están felices. Pero hablando en general para la economía de Estados Unidos, que es una economía importadora, son buenas noticias”, afirmó. (Con información de Reuters)

Baja en proyectos de inversión y aumento en deuda

En el corto plazo el ajuste puede venir de una baja en el programa de inversión: CEFP.

Ante el desplome en los precios del petróleo se espera una caída importante en los ingresos propios de Pemex que, dada la dificultad que la empresa ha presentado para mantener sus metas de producción, sólo pueden ser compensadas por disminuciones en su gasto, advirtió el Centro de Estudios de las Finanzas Públicas (CEFP) (Rodríguez I., en La Jornada, p.21, 15 febrero 2015).

Explicó que aunque existen importantes áreas de oportunidad para reducir el gasto corriente de la empresa, en el corto plazo el ajuste tendrá que venir sobre todo de una reducción en el programa de inversión.

Por otro lado, dada la trayectoria comprometida para regresar a un presupuesto balanceado y el entorno internacional más volátil, la única alternativa para acomodar una caída en el precio del petróleo es aplicar un ajuste al presupuesto de manera “permanente” y no podrá basarse en posponer gastos o inversión por un periodo corto de tiempo. En este sentido se puede convertir en una oportunidad de racionalizar el gasto público dándole mayor congruencia con el nuevo entorno y perspectivas generadas por las reformas estructurales.

Además, el CEFP, dependiente de la Cámara de Diputados, alertó que otro factor que implicaría la posibilidad de efectuar ajustes al gasto público sería la menor captación de ingresos tributarios o no tributarios. Esta disminución se observaría como consecuencia de un menor crecimiento económico, o de factores adversos que lleven a los contribuyentes a realizar un menor pago de contribuciones al gobierno federal.

En la semana que comienza Pemex informará en qué áreas efectuará la reducción del gasto de 62 mil millones de pesos. Fuentes internas de la ahora llamada empresa productiva del Estado aseguraron que el recorte en el gasto se aplicará en áreas no sustantivas sin afectar ninguno de los programas de explotación de hidrocarburos.

De acuerdo con los planes iniciales de financiamiento, Pemex dispondría de un gasto total de 27 mil 300 millones de dólares que, convertidos al tipo de cambio vigente cuando se elaboró el presupuesto, 13.40 pesos por dólar, era equivalente a 365 mil 820 millones de pesos. Adicionalmente, Pemex acudirá a los mercados nacionales y extranjeros y a diversas agencias de apoyo a la exportación y bancos a contratar deuda por 18 mil 500 millones de dólares para completar sus programas productivos de expansión y refinanciamiento de su deuda.

La Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) anunció el 30 de enero medidas preventivas de ajuste al gasto público del orden de 124 mil 300 millones de pesos, para efectos de mantener la estabilidad económica en el mediano plazo.

Los ajustes propuestos por los directores generales de Pemex y de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) a sus respectivos consejos de administración fueron por 62 mil y 10 mil millones de pesos, respectivamente, para cumplir con las metas de balance autorizadas por la Cámara de Diputados en términos de sus leyes orgánicas aprobadas en el marco de la reforma energética.

El CEFP considera que aunque las perspectivas de incrementar la plataforma de producción en el mediano y largo plazos siguen siendo muy favorables, en los últimos meses se ha observado una disminución en la plataforma de producción de Pemex.

Informes oficiales de la petrolera revelan que la producción de crudo en enero de 2015 continúo cayendo y se ubicó en promedio en 2 millones 251 mil barriles por día, mientras que en la primera semana de febrero repuntó a 2 millones 335 mil barriles diarios.

Cabe señalar que la Ley de Ingresos de la Federación 2015 previó que se registraría una producción de petróleo crudo del orden de 2 millones 400 mil barriles diarios; por lo que el efecto conjunto tanto de la persistencia de un menor precio como en la reducción en la producción de petróleo, generaría menores ingresos fiscales, derivado de las contraprestaciones que Pemex y los nuevos integrantes del sector enterarán al Fondo Mexicano del Petróleo para la Estabilización y el Desarrollo, advirtieron los analistas.

¿Recuperación pronta de precios?

Los principales indicadores del mercado muestran que los precios del petróleo podrían recuperarse pronto hasta, por lo menos, los 60-80 dólares por barril, señala el presidente de Rosneft, la mayor compañía de petróleo rusa, Ígor Sechin (en Cubadebate, 16 febrero 2015).

“Bastaría con mirar los indicadores básicos del mercado y sería evidente que los precios deberían subir pronto hasta los 60 u 80 dólares por barril, es decir, hasta los niveles en los que valdría la pena la construcción de los pozos”, escribió Sechin en un artículo para ‘The Financial Times’.

Es más, según el máximo responsable de la compañía petrolera rusa, los precios podrían subir a 90-110 dólares por barril o incluso más, porque los “mercados petroleros están distorsionados”, y el precio del petróleo “no refleja la realidad”.

Después de una caída del 50% de los precios del petróleo en tan solo seis meses, muchas empresas han reducido las inversiones y han comenzado a suspender proyectos costosos. Esto conllevaría una caída de la oferta y haría subir los precios del mercado hasta 90-110 dólares e incluso más, según Sechin.

Muchos expertos comparan la actual crisis del petróleo con la de mediados de los años 80, cuando el precio del crudo cayó más de un 70% y se mantuvo en niveles bajos durante más de una década.

El presidente de Rosneft también cree que es el momento de reformar el mercado del petróleo, para lo cual ofrece dos recomendaciones de carácter general. En primer lugar, asegura, “a los jugadores financieros no se les debería permitir tener un gran impacto en los precios”. La segunda recomendación de Sechin es “hacer las bolsas más transparentes y evitar la especulación de precios”.

El mercado está impulsado por una especulación financiera que pesa más que el verdadero equilibrio de la oferta y la demanda, dijo. “Los mercados financieros tienden a producir burbujas económicas, y esas burbujas tienden a estallar”, escribió Sechin recordando, entre otras, la crisis financiera de 2008. (Tomado de Russia Today).

Ajuste al presupuesto de Pemex

La siguiente fue la información dada a conocer por Pemex mediante un boletín de prensa (en www.pemex.com, 16 febrero 2015).

En los últimos ocho meses, la industria petrolera mundial ha venido experimentando ajustes importantes en los precios de referencia del crudo. La mezcla mexicana de exportación se cotizó en promedio a 86 dólares por barril durante 2014, llegando a registrar niveles por encima de los 100 dólares. En la actualidad se ubica en alrededor de 49 dólares por barril, habiendo tocado un nivel mínimo de 37 dólares durante enero.

La pronunciada caída en los precios del petróleo podría obedecer a nuevas condiciones estructurales del mercado. Por ello, una mayoría de los analistas especializados prevé que los precios permanezcan en niveles bajos durante meses o incluso años.

En la formulación del presupuesto de Petróleos Mexicanos para el ejercicio fiscal 2015, se consideró una referencia de precio de la mezcla mexicana de exportación de 79 dólares por barril, tanto para la estimación anual de ingresos como para establecer el correspondiente límite de gasto.

Con base en este precio de referencia, el Congreso de la Unión le autorizó a PEMEX ejercer 540 mil millones de pesos de gasto programable para este año, de los cuales una tercera parte están orientados a la operación y a dar cumplimiento a obligaciones laborales y de pensiones; las dos terceras partes restantes, equivalentes a 366 mil millones de pesos, para la ejecución de los planes de inversión de la empresa.

Como parte de la Reforma Energética, a PEMEX le fue otorgado un régimen especial en materia presupuestaria que le ofrece mayores grados de autonomía para canalizar recursos a actividades en donde se puedan aprovechar oportunidades de negocio que permitan obtener los mayores beneficios económicos posibles.

Asimismo, la empresa está sujeta al cumplimiento de una meta anual de balance financiero, que es una medida que busca mantener una correspondencia entre los ingresos generados y los egresos incurridos en el año, incluyendo el servicio de la deuda. Para 2015 dicha meta considera un déficit de 155 mil millones de pesos.

Dado el contexto de precios internacionales de petróleo descrito y el régimen presupuestal aplicable a Petróleos Mexicanos, se hace necesario tomar medidas de recorte del gasto para cumplir con la meta de balance financiero establecida por el Congreso de la Unión.

En este sentido, con el fin de mantener el balance financiero, el Consejo de Administración en su sesión del 13 de febrero aprobó el plan de ajuste presupuestal de 62 mil millones de pesos presentado por el director general de Pemex, lo que representa una disminución de 11.5 por ciento respecto al presupuesto programable autorizado por el Congreso de la Unión.

Con ello, la empresa podrá operar con una situación financiera más equilibrada por lo que resta del año y fortalecer su posición financiera para continuar con los planes de crecimiento de mediano y largo plazo, sin necesidad de incurrir en mayor deuda de la considerada en el programa de financiamiento autorizado y en una sana práctica.

El programa de ajuste presupuestal se construyó con base en las siguientes premisas:

1. Minimizar el efecto en la producción de crudo y gas;

2. Minimizar el impacto en la restitución de reservas;

3. Mantener la capacidad de suministrar el mercado nacional de petrolíferos;

4. Minimizar el impacto en la seguridad y confiabilidad de las instalaciones y con apego a las normas ambientales;

5. Minimizar el posible impacto en la competitividad futura para la apertura del mercado nacional de petrolíferos, e

6. Incrementar la rentabilidad de Pemex.

Es importante resaltar que las empresas petroleras son empresas intensivas en capital. En este sentido, y dado el tamaño del ajuste requerido, una parte importante del ajuste recae en inversión.

Si bien una de las premisas que se utilizó para construir el programa de ajuste al gasto fue mantener la capacidad de suministrar el mercado nacional de petrolíferos, el ajuste es de tal magnitud que se está difiriendo la ejecución de las principales obras en esta materia, incluyendo reconfiguraciones de refinerías y los proyectos de gasolinas y diesel limpios (Ultra Bajo Azufre).

Pemex reconoce la importancia de los contratistas, siendo una relación de largo plazo; sin embargo, muchos de los contratos se firmaron cuando las condiciones de mercado eran distintas.

Derivado de lo anterior, como es práctica usual en la industria y como lo ha hecho Pemex en otros episodios cuando ha caído el precio del crudo de manera significativa, como en la actualidad, el Consejo instruyó a la Administración a convocar a los contratistas para renegociar contratos. Petróleos Mexicanos mantendrá estas negociaciones con estricto apego a la ley.

Asimismo, el Consejo solicitó al director general implementar un esfuerzo importante en bajar el gasto corriente, incluyendo los relativos a recursos humanos y servicios personales, buscando reducir el impacto en los proyectos de inversión productiva de Pemex, tal como lo están haciendo las empresas del sector.

Si bien las medidas propuestas al Consejo incluyen ajustes importantes en las inversiones de capital, buscando reducir el impacto que estas reducciones presupuestales tendrán en la producción de hidrocarburos, la Administración presentó diferentes iniciativas que, al amparo de la Ley y cumpliendo con los requerimientos financieros establecidos por el Congreso de la Unión, permiten una mayor participación del sector privado en los proyectos de inversión de Pemex. Es importante mencionar que dichas iniciativas están hoy en día al alcance de Pemex gracias a la aprobación de la Reforma Energética.

En adición al ajuste al presupuesto, el Consejo de Administración aprobó las disposiciones para que la empresa implemente su Programa de Austeridad y Uso Racional de Recursos, de conformidad con la nueva Ley de Pemex, con lo cual se prevé capturar ahorros adicionales a lo largo del año.


Ref.: 2015, elektron 15 (52) 1-5, 22 febrero 2015, FTE de México.


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