Volumen 15, Número 301, febrero 7 de 2015
 


Recorte de 21 mil 300 mdp a Pemex



Este recorte será apenas el principio. Es una consecuencia de la baja en los precios del petróleo de exportación. La mezcla mexicana se cotiza en 37.70 dólares por barril. La reducción presupuestal de Pemex será al gasto corriente y al de inversión, y servirá para fortalecer la participación privada pues, la “empresa productiva”, dejará de realizar muchas de sus ya reducidas actividades. Pemex, convertida en agencia de contratistas, disminuirá estos en 21% pero mantendrá un número excesivo que, con la privatización, crecerá más aún.


Gobierno saquea a Pemex

Que las finanzas estaban blindadas, que la baja en los precios del petróleo no afectarían las finanzas, que se habían tomado todas las previsiones, que las famosas coberturas garantizan todo, en fin. Puras mentiras y demagogia. Muy pronto, el gobierno traidor de Peña Nieto y Videgaray hacen lo contrario de lo que dicen.

Primero, la secretaría de hacienda (SHCP) le sustrajo a Pemex 50 mil millones de pesos, luego, se emitieron bonos de deuda de Pemex por 6 mil millones de dólares (aproximadamente 90 mil millones de pesos), ahora, se anunció el recorte de 21 mil 300 millones de pesos. En unos cuantos días, el gobierno le ha quitado a Pemex 170 mil millones de pesos, equivalentes al déficit fiscal de 2014.

¿Se puede seguir creyendo en ese gobierno de fantoches? No, por la sencilla razón de que su política económica es, simplemente, desastrosa. Y, oficialmente, todavía no empiezan los recortes al gasto público. Falta, también, el resultado en el crecimiento económico que, desde ahora, es previsible que será magro.

Durante décadas, Pemex ha sido para el gobierno una vaca lechera, a la que ordeña cada vez que quiere sin alimentarla siquiera, al contrario, siempre le quita y jamás le aumenta. El caso extremo es la recaudación fiscal, la cual, implica que, por concepto de impuestos, pagos y aprovechamientos, Pemex pague hasta el 140% de sus ingresos totales por ventas. En pocas palabras, mientras más gana más le quitan.

¿Hay alguna otra petrolera en el mundo que sea saqueada de tal manera? ¡Ninguna! Aún así, ¿existe en el mundo alguna petrolera que sea más rentable que Pemex? ¡Ninguna!

Si la economía nacional está excesivamente petrolizada, si Pemex es la que más ha contribuido al erario público en 77 años, si Pemex siempre ha sido la “caja chica” del gobierno, incluso para los escándalos de corrupción, porqué la desnacionalizó Peña Nieto y adláteres para privatizarla.

Los supuestos beneficios de que habla el chaparrito, simplemente, no existen, todo es a la inversa. La nación ha perdido su patrimonio energético, de la manera más torpe, para que Peñita lo entregue al capital transnacional y socios. Lo menos que ocurrirá será lo contrario de lo que previeron los econometristas del ITAM y falsos asesores. Con el modelo privatizador no habrá mayor crecimiento económico porque eso no lo hacen las transnacionales en ninguna parte del mundo y, porque entregar la exploración, producción, transporte y comercialización de los hidrocarburos a las corporaciones, no solo implica una reducción sustancial en la materia de trabajo de Pemex, sino en la renta petrolera que se compartirá en efectivo y en especie con el capital extranjero.

El anuncio que ahora hace la burocracia de Pemex representa una reducción en la contratación de bienes, servicios, arrendamientos y obra pública, los cuales incluyen la desaparición de la mitad de sus centros de compra, el despido de 17 por ciento de los trabajadores de los mismos y una reducción de 21 por ciento en el número de contratos. También reducirá el número de procedimientos de contratación desiertos hasta en 50 por ciento, y hará una reducción de 30 por ciento en el tiempo empleado en cada uno de ellos.

Ni siquiera el contratismo, política corrosiva por definición, se ha escapado. Actualmente, hay 27 mil 600 contratistas, número excesivo que se contraerá en 5 mil 796 para quedar en 15 mil 804 contratos de diverso tipo, que son demasiado, sin considerar los que vendrán con la Ronda Cero y la Ronda Uno, actualmente en marcha.

La reforma privatizadora de Peña ha hecho de la ahora “empresa productiva” una simple agencia de contratación, en detrimento de las funciones estratégicas que ya NO realiza. Pero ni así opera la desnacionalización del gobierno.

Apenas ha transcurrido un mes en 2015 de bajos petroprecios y, otra vez, el gobierno echa mano de los recursos de Pemex, obtenidos principalmente de la exportación de crudo. Es el resultado de una política petrolera antinacional y pro yanqui.

Que el gobierno diga que el recorte es por supuestos “ahorros por eficiencia” es una simple falsedad y mentira. Es, en efecto, un recorte al gasto productivo, esto es, al gasto corriente y de inversión. Que es una “disponibilidad de recursos disponibles por las exportaciones” es otra mentira. Exportar crudo NO es negocio y menos con los actuales precios tan bajos, peor aun cuando esos dólares se reciclan de inmediato al comprar a los Estados Unidos la mitad de la demanda nacional de gasolinas y diesel, más gas y productos petroquímicos.

Que se busca ahorrar el 35% del ahorro (7 mil 662 millones de pesos) correspondientes a 2014, es un simple cuento. El gobierno NUNCA ha informado de los excedentes, mismos de los que ha dispuesto siempre a discreción. Esta vez se trata de un ardid para encubrir los gastos de la próxima campaña electoral de derroche que le servirá a Peña para volver a atracar a la nación.

En estas circunstancias hay más razones para oponerse a la política económica de Peña, especialmente la desnacionalización y privatización energética. La tarea corresponde, en primer lugar, a los trabajadores, mismos que siguen durmiendo arrullados por el charrismo sindical. El resto de la sociedad (políticos, medios, intelectuales, campesinos, estudiantes, pequeña burguesía, desempleados, ONG’s) ni siquiera piensan en el asunto. Las protestas existentes son sobre los efectos, jamás sobre las causas.

Recorte de 21 mil 300 millones de pesos

Frente al desplome de los precios internacionales del crudo desde mediados del año pasado, Petróleos Mexicanos (Pemex) anunció un recorte de gastos por 21 mil 300 millones de pesos en un periodo de cuatro años (de 2014 a 2018) en la contratación de bienes, servicios, arrendamientos y obra pública, los cuales incluyen la desaparición de la mitad de sus centros de compra, el despido de 17 por ciento de los trabajadores de los mismos y una reducción de 21 por ciento en el número de contratos (Miranda J. C., en La Jornada, p.21, 20 enero 2015).

La hoy empresa productiva del Estado indicó que para generar ahorros también reducirá el número de procedimientos de contratación desiertos hasta en 50 por ciento, y hará una reducción de 30 por ciento en el tiempo empleado en cada uno de ellos. A través de un comunicado Pemex señaló que estas medidas son ahorros por eficiencias.

Recorte al gasto productivo

Sin embargo, el director de la carrera de economía de la Escuela de Negocios del Tecnológico de Monterrey campus Santa Fe, Raymundo Tenorio, consideró que se trata de un recorte al gasto producto de la caída de los ingresos petroleros.

Es ponerle un nombre más rimbombante, para decir que son eficiencias y que van a hacer más con menos, pero definitivamente significa que es un recorte al gasto de inversión y al gasto corriente de Pemex, porque al haber menos disponibilidad de recursos por la exportación de petróleo y por los derechos y obligaciones que cobra la empresa entonces habrá que considerar recortar, señaló en entrevista.

La Dirección Corporativa de Procura y Abastecimiento, creada por mandato de la reforma energética, dijo que los ahorros son resultado de la obtención de mejores condiciones de precios en los procesos de compra y adquisiciones.

Añadió que de los 21 mil 300 millones de pesos que se busca ahorrar, 35 por ciento (7 mil 662 millones) correspondieron a 2014, y el otro 65 por ciento corresponderá al periodo 2015-2018, ya que muchos contratos de Pemex son plurianuales.

Detalló que entre los principales logros del área de procura y abastecimiento se encuentra reducir en 51 por ciento el número de centros de compra de Pemex, los cuales pasaron de 120 a 59 y se planea llegar a tener únicamente 20 o 25 centros a fines del presente año, lo que significará una reducción total de 81 por ciento.

Además de la disminución de centros (a través de los cuales se comercializan los productos de Pemex Exploración y Producción, Pemex Refinación, Pemex Gas y Petroquímica Básica y Pemex Petroquímica) la empresa redujo la plantilla de personal de los mismos en 17 por ciento, al pasar de mil 236 a mil 32 plazas, sin haber interrumpido las operaciones.

También se redujo 21 por ciento el número de contratos, que pasaron de más de 27 mil a 21 mil 600, y se gestionó 50 por ciento del monto contratable de Pemex en el área de procura mediante la implementación estratégica de gestión por categorías, que en 2014 quedó conformada por 23 categorías, y que para el presente año se planea crecer a 53 para ejercer 64 por ciento del monto total contratable.

Finalmente dijo que también busca implementar un programa de homologación de los procedimientos de contratación para contar con un solo proceso unificado, más ágil, competitivo y transparente.


Ref: 2015, elektron 15 (27) 1-3, 27 enero 2015, FTE de México.



Pemex, empresa saqueada y privatizada por el gobierno de Peña Nieto.
FOTO: Bloomberg





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