Volumen 13, Número 261, septiembre 4 de 2013
 


Marcha de Cárdenas contra reforma energética



Diversas personalidades democráticas y organizaciones sociales convocaron a una marcha en defensa del petróleo y la electricidad, encabezada por Cuauhtémoc Cárdenas. En el mitin se dio a conocer una proclama por el Rescate de la Nación. Movilización social para que el gobierno convoque a una consulta popular en 2015 es el centro del plan cardenista.


Movilización contra reformas constitucionales

Luego del anuncio de Peña Nieto sobre la reforma energética que privatizará a las industrias petrolera y eléctrica nacionalizadas, y después de primeras reacciones dudosas, Cuauhtémoc Cárdenas dio a conocer a nombre del PRD su propia propuesta. Allí propuso una consulta popular para 2015. Para ello, en los siguientes días ha venido hablando de la necesaria movilización popular.

Si desde el poder político se impide a los opositores a la reforma energética del gobierno impulsar una consulta popular, el camino para enfrentar el cambio a la Constitución se enmarcaría en la movilización nacional, manifestó Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano (Garduño R., Méndez E., en La Jornada, p.11, 27 agosto 2013).

Lo anterior lo dijo al ofrecer una conferencia magistral a los escasos diputados del PRD que asistieron a la inauguración de su reunión plenaria en el Palacio de Minería.

“Si viene la modificación habría que prepararnos para una gran movilización nacional, con el fin de echarla abajo”, dijo. Para ello, “sería necesario reunir las condiciones que conduzcan a que el Estado convoque a una consulta ciudadana”.

Cárdenas habla de una posible aprobación en las Cámaras de la reforma energética de Peña Nieto. El FTE considera que la probabilidad es muy alta. El gobierno ha repetido que insistirá en su reforma pese a las protestas. Así ha procedido en materia educativa no obstante la resistencia de los maestros de la CNTE. De hecho, con los votos del PRI, PAN y PVEM lograría más de las dos terceras partes necesarias para la modificación constitucional.

Más aún, Cárdenas ha dicho que cualquier disenso debe presentarse en las Cámaras. Por allí, evidentemente, la lucha estaría perdida. Por ello, la movilización habría que hacerla ahora. Después no es excluyente pero serían acciones a posteriori. Por de demás, esperar a que el Estado (sería el gobierno) “convoque” a la “consulta ciudadana” es una ilusión porque, simplemente, no lo hará.

Consulta para 2015

Al día siguiente, algunos perredistas dieron a conocer una Proclama por el rescate de la nación, en la cual se anunció la movilización de organizaciones sociales –en la que participaría Cuauhtémoc Cárdenas– para el sábado 31, al mediodía, del Ángel de la Independencia al Zócalo de la ciudad de México en defensa del petróleo, los energéticos y la educación, y contra el impuesto al valor agregado (IVA) en alimentos y medicinas (Muñoz A.E., en La Jornada, p.8; Venegas D., Sosa L., Brito O., en Milenio, 28 agosto 2013).

Luego, al participar en un Foro en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM, Cárdenas se refirió al artículo 35 constitucional, que plantea la posibilidad de realizar consultas populares sobre temas de trascendencia nacional, la cual puede ser convocada por una tercera parte de cualquiera de las dos cámaras del Congreso o por los ciudadanos (en un número equivalente a dos por ciento de la lista nominal de electores, que en este caso sería un millón 700 mil personas) (Olivares E., en La Jornada, p.15, 29 agosto 2013):

Esto es, Cárdenas hace de la consulta de 2015 el centro de la movilización. Las demás propuesta legislativas erróneas, las omite.

Marcha en la capital

El sábado 31 de agosto se realizó la marcha en la ciudad de México.

Después de 13 años, Cuauhtémoc Cárdenas volvió a las calles y lo hizo para encabezar una multitudinaria movilización en contra de la iniciativa de reforma energética presentada por el Ejecutivo. Miles de personas se sumaron a su llamado a no dar un paso atrás en la defensa del petróleo y la electricidad (Muñoz A.E., Saldierna G., Poy L., en La Jornada, p.2, 1 septiembre 2013).

Convocada con cuatro días de anticipación la movilización se realizó del Ángel de la Independencia a la esquina de 20 Noviembre y Venustiano Carranza, ante la imposibilidad de arribar al Zócalo, ocupado por el campamento del magisterio disidente.

La Secretaría de Seguridad Pública capitalina estimó en 8 mil el contingente.

Tras dos horas de caminata, Cárdenas inició su discurso con un saludo solidario al indígena preso Alberto Patishtán y destacó la presencia de Olga Jurado, de 95 años, quien participó en la colecta realizada en 1938 para pagar la indemnización de los bienes petroleros nacionalizados por el presidente Lázaro Cárdenas.

Luego encomió la causa magisterial. Dijo que los profesores que protestan en la ciudad de México contra la reforma educativa no se oponen a la evaluación, pero ésta debe empezar por quien tiene la responsabilidad directa del Estado y por aquellas autoridades que han dado los títulos a los maestros y les han asignado cargos para atender a los niños.

Cárdenas –quien desde el año 2000 no encabezaba una manifestación multitudinaria–, cuestionó que el Ejecutivo argumente que con su reforma energética, se elevará la producción de barriles diarios de petróleo de 2.5 millones a 3.5 millones, y que ello generará 500 mil empleos en seis años y para 2025, dos millones más.

Habría que preguntarle qué pasó, porque en 2004, “produjimos los 3.5 millones de barriles y dónde están los empleos, dónde está el beneficio del pueblo, dónde están los avances en el crecimiento de la economía”, interrogó.

Por el rescate de la nación

Intelectuales, dirigentes políticos, organizaciones sociales y gremiales llamaron a la unidad de todos los mexicanos para defender el petróleo, la electricidad, la educación pública, la soberanía nacional y a manifestarse contra el IVA en alimentos. También convocaron a las fuerzas armadas “a no dejarse arrastrar por los afanes entreguistas de quien hoy mal gobierna al país” (Saldierna G., Muñoz A.E., Poy L., en La Jornada, p.2, 1 septiembre 2013).

En un manifiesto a la nación dado a conocer al término de la marcha en contra de la reforma energética propuesta por el Ejecutivo, recordaron que en las actuales circunstancias “hay voces reaccionarias, prepotentes y autoritarias que pretenden acabar con el diálogo, los derechos de manifestación, expresión, pensamiento y reunión, utilizando como único argumento la violencia. A ellos les decimos que el pueblo no tolerará salidas represivas”.

El documento fue leído en las inmediaciones del Zócalo por los actores Daniel Giménez Cacho y Julieta Egurrola, convocantes a la movilización y quienes avalaron el manifiesto junto a Cuauhtémoc Cárdenas, Pablo González Casanova, Raúl Vera, Raúl Álvarez Garín, Adolfo Gilly, Gonzalo Ituarte, Miguel Álvarez, y cientos de personas más, así como decenas de organizaciones como la UNT, el STUNAM, el SME, la CNTE, CNPA-Movimiento de Liberación Nacional y otras.

En el texto se establece que al Ejecutivo debe quedarle claro que al poner en riesgo la supervivencia de México con sus contrarreformas, “pone en entredicho su permanencia al frente del gobierno de la República”.

Y se advierte que “si las potencias imperialistas, la oligarquía mexicana y su clase política vendepatrias logran su cometido de modificar los artículos 27 y 28 constitucionales se cancelaría toda posibilidad de desarrollo nacional independiente y de justicia social”.

Permitir esos cambios “dejaría al país en condiciones de total desamparo... y más temprano que tarde le llevaría a la quiebra, pues el uso de sus recursos naturales quedaría al capricho y conveniencia de agentes privados”, se subraya.

Unificar fuerzas

La marcha cardenista fue importante si bien convocada improvisadamente. El mensaje de Cárdenas fue muy breve y leve. Su propuesta es contradictoria. Correctamente se opone a la reforma constitucional, especialmente, al artículo 28. Sin embargo, avala el proceso de privatización energética furtiva, ratificándola en varias de las leyes secundarias que propone.

Otra limitación es la referida a la consulta popular para el 2015, dentro de los cauces institucionales. La propuesta es a posteriori. Si eso ocurriera sería cuando las transnacionales hayan invadido a la nación. Hace falta, entonces, una política de mayor alcance. El FTE propone la lucha por la re-nacionalización energética. Para ello, más que una consulta lo que hace falta es construir la organización social que la haga posible. Para ello debemos desarrollar una amplia movilización unitaria en todo el país. Si Cárdenas se va por su lado puede hacerlo pero no es lo mejor. En estos momentos, nadie estamos en condiciones de revertir la agresión del Estado solos, necesitamos del concurso de la mayoría de mexicanos.


Ref: 2013, elektron 13 (285) 1-3, 1 septiembre 2013, FTE de México.



Marcha del 31 de agosto de 2013 en la ciudad de México FOTO: J. Ríos





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