FTE 
MEXICO
 e n e r g i a 
PERIODICO DEL FRENTE DE TRABAJADORES DE LA ENERGIA DE MEXICO
 Vol. 2, No.15         Enero 25 de 2002

Estallido Social en Argentina

Las masas hambrientas asaltan los comercios, el gobierno impone el estado de sitio. Las políticas del neoliberlismo hacen crisis e irritan al pueblo. ¡Abajo el gobierno neoliberal No basta la explosión, es necesaria la intervención organizada de los trabajadores. El FTE de México se solidariza con la clase obrera y pueblo pobre de Argentina.

 

Estado de sitio en todo el país. Esta fue la respuesta del gobierno argentino ante las protestas y saqueos que realizó parte de la población en Buenos Aires y otras partes del país. El 19 de diciembre pasado estalló la crisis. Miles de personas salieron a las calles desafiando al gobierno. En unos cuantos días, cayeron dos presidentes.

Los planes de austeridad aplicados por el gobierno peronista en los últimos años han afectado severamente al pueblo argentino. Aumentos de impuestos, recortes en los salarios y pensiones son las únicas medidas que conoce el neoliberalismo. Esto ha llevado a que la economía no crezca y aumente el desempleo que alcanza a más de 3 millones de argentinos.

“Enemigos de la República” les llamó, tontamente, Fernando de la Rúa a quienes se lanzaron a las calles en busca de comida.

Hace diez años, una ola de saqueos precipitó la caída de Raúl Alfonsín, del Partido Radical el mismo al que pertenece De la Rúa. La crisis inflacionaria llevó a miles de desempleados a buscar alimentos en los comercios. Los peronistas se hicieron del poder encabezados por Carlos Menen. Este condujo a la Argentina a un mayor desastre, se entregó al gobierno norteamericano, privatizó todo lo que pudo y siguió puntualmente la política neoliberal del imperialismo. El colmo fue su reelección como presidente.

Como en aquella ocasión, el gobierno cayó y los peronistas han vuelto. ¡Qué desgracia y qué vergüenza! Como en aquella ocasión, se busca equivocadamente la solución a los graves problemas del país, a través del peronismo que ejerce mayoría en las cúpulas políticas. De inmediato, los Estados Unidos pidieron al nuevo gobierno que se ajuste a los criterios del Fondo Monetario Internacional (FMI). Enseguida los peronistas se han dedicado a promover la devaluación del peso argentino, auspiciando la inflación, disparando los precios y poniendo en práctica las mismas recetas de antes.

Otra vez el sistema financiero está en quiebra y el gobierno pretendió hacer frente a su deuda con el dinero de los fondos de pensiones. Decretó, también, la congelación de los ahorros bancarios permitiendo el retiro de un máximo de 2 mil 500 pesos (mexicanos) por semana, pues el Estado carece de dinero en efectivo. Es el fracaso de la política económica seguida por el gobierno argentino que traerá consecuencias para otros países. En México no pasara lo de Argentina, se apresuró a decir Fox. Eso quisiera, pero lo que allá pasa es el espejo de lo que ocurrirá en nuestro país, cuyo gobierno sigue la misma política.

En las acciones “cacerolistas” estuvieron diversos sectores, incluyendo a la “clase media”, a los más empobrecidos y algunos grupos radicales. Los trabajadores también forman parte de la protesta pero no la dirigen.

Las mafias de la Confederación General de Trabajadores (CGT) acudieron a respaldar a Rodríguez Saá, quien sustituyó a De la Rúa. “Compañero presidente” le llamaron y agregaron “Señor presidente, el movimiento obrero está a su disposición”. No les duró mucho el gusto, en pocos días el demagogo fue sustituido por Eduardo Duhalde, también peronista. Este habló a su entrada de “un baño de sangre” si Argentina no supera la crisis. Es el anuncio de la represión, porque con la misma política económica se agravará la situación. Entre sus primeras propuestas, pidió a las empresas petroleras (privatizadas) que paguen un crédito a obtener del Banco Interamericano de Desarrollo (BID); el Estado está en bancarrota.

La Central de Trabajadores de Argentina, por su parte, no ha estado a la altura política de los acontecimientos. La izquierda misma no es capaz de encabezar un gobierno. De hecho, el estallido social ha rebasado a cualquier alternativa de izquierda y, ante la ausencia de organización política propia es que el peronismo sigue (mal) gobernando.

En Argentina hay crisis política, económica y social. Hay un evidente proceso de pauperización acelerada innegable, también inconformidad y protesta. Hace falta más organización, más dirección política y más presencia obrera.

Un mes después, la protesta continúa y la movilización aumenta, los argentinos quieren un cambio verdadero. Sus aspiraciones son justas y las compartimos. El FTE de México apoya a los trabajadores y pueblo pobre de Argentina.


 C O N T A C T O 

Comisión de Prensa, FTE
Comisión de Energia, FTE